“Amor
de lejos, amor de pendejos...”
Así
dice la refranería popular... Yo no tengo autoridad moral para
juzgarle la putería a nadie. Primero, porque uno es puto o puta
porque lo lleva en los genes. Unos o unas más que otros(as).
Segundo, porque cuando no hay educación espiritual en una persona,
ésta no tiene ninguna posibilidad de enfrentarse con su espíritu y
se comporta como un animalito del monte. Cosa que todos hemos sido...
La vaina está en que las mujeres ¡salen preñadas!, paren y
¿después qué pasa con la criatura? y ¿qué pasa con ella?, bueno
el niño o niña pasa a englobar el ejército de oligofrénicos de
nuestra sociedad, desnutridos, sin educación y pícaros(as). La
sociedad se sigue deteriorando y no hay progreso. Mira a tu alrededor
y te darás cuenta. En el caso de la mujer, tendrá que seguir
puteando porque piensa que de esa manera es que puede mantener a la
criatura... Es posible que vuelva a salir preñada otra y otra vez...
Los ejemplos sobran. Es triste porque la vida se les hace dura y se
convierten en esclavas de sí mismas... En las relaciones que he
tenido no he podido influir para revertir esa situación. Parece que
la molécula de la putería la tuvieran pegada en alguna parte del
cerebelo y, por supuesto, en el clítoris... Es lamentable.
¡No
quiero respuesta alguna..! (Las conozco casi todas)

No comments:
Post a Comment